Fianza en el contrato de arrendamiento de inmuebles


Todos sabemos los problemas que suele dar, al final de un contrato de arrendamiento de vivienda por ejemplo, el asunto de la fianza y su devolución.

En muchas ocasiones es el arrendatario el que hace un mal uso de la fianza, y la utiliza como medio de pago para abonar el último o los 2 últimos meses de alquiler, dependiendo de que se le pidieran al principio de la relación arrendaticia uno dos mensualidades de fianza. Pues bien, en ese caso se estaría vulnerando la ley si así se hiciera y es clara la Ley de Arrendamientos Urbanos en este sentido, nunca se puede utilizar el abono de los diferentes mensualidades de renta con cargo a la fianza depositada al inicio del arrendamiento.

Al mismo tiempo también se producen situaciones en las que es el arrendador quien quiere utilizar de manera equivocada la fianza entregada por su arrendatario. Y es que, por citar un ejemplo en el que no se usa correctamente la fianza por parte del arrendador, se quiere pasar el gasto al arrendatario con cargo a la fianza de cuestiones como por ejemplo la limpieza, la pintura o el deterioro normal del suelo de la vivienda.

Es cierto que hay algunas sentencias que han determinado que en el caso de la pintura, se puede pasar el gasto con cargo a la fianza si el arrendador puede demostrar que no se trata de una simple mano de pintura sino que las paredes incluso suelos, están francamente deteriorados, más que por el uso diario que se le haya dado por parte del arrendatario y su familia, por un mal uso.

Por poner un ejemplo una situación en la que simplemente se vayan a pintar las paredes después de un arrendamiento de 5 años, es algo que tiene que ir a cargo del arrendador, sería una simple puesta a punto de la vivienda para un nuevo arrendatario. Pero si por ejemplo vemos que están todas las paredes pintarrajeadas de rotulador y bolígrafo por parte de los niños pequeños del arrendatario, además de dejar todas las paredes agujereadas y con desperfectos en puertas y paredes, sería un caso perfectamente encuadrable en el cargo que se puede hacer al arrendatario y retenerlo de la cantidad que se tiene como fianza.

En cualquier caso, deberíamos ver el caso concreto para ver hasta qué punto las paredes, suelos y techos han sido deteriorados si por el mero paso del tiempo y por el uso, o bien puede ser atribuible a un mal uso por parte del arrendatario y su familia. Por eso lo mejor siempre es poner el asunto en manos de profesionales que pueden ayudar a incluir estos aspectos bajo la lupa de la ley, y ver hasta dónde tenemos o no razón, antes de realizar cualquier tipo de reclamación a la otra parte.

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